Tal vez no te falta claridad

Quizá solo te faltan palabras

Y ahora mismo no las encontrás

Escritura sin filtro

Para pensar menos y sentir más claro

Es más simple de lo que creés:

ponerle palabras a lo que pensás y sentís.

La escritura libre es más potente para quienes piensan mucho.

Sienten demasiado.

Quieren ordenar su mundo interno.

Tenés pensamientos que dan vueltas.

Sensaciones que no sabés explicar.
Preguntas que no tienen forma.

A veces, lo único que te falta no es una respuesta.

Es un lugar donde poder ser vos con mucha calma.

Acá entra la escritura.

No como talento, sino como herramienta.

No hace falta que sepas escribir

Hace falta que estés harto de no entenderte

La mayoría cree que escribir es algo para escritores.

Que tienen que escribir «bonito», «con estilo» y «para publicar».

Bueno, si vas a escribir ficción y/o publicar libros, claro que escribir bien es crucial.  

Pero yo te hablo de otro tipo de escritura.

Puede ser otra cosa.

Y lo es.

 

La escritura como una forma de ordenar lo que sentís.

De entender por qué pensas así o asá.

De escuchar cosas que normalmente pasan desapercibidas. (Porque no tenés el tiempo ni sabés cómo).

Para este tipo de escritura, no necesitás saber escribir bien.

Escribir ya sabés ✍️

(te lo enseñaron en primero del colegio, y a mano).

Lo único que necesitás hoy, siendo adulto, es estar dispuesto.

Y regalarte un ratito para vos

¿Por qué? ¿Qué pasa cuando escribimos?

Cuando te escuchás por escrito, algo se afloja.

Algo se ordena.

Aparece una claridad que no vas a encontrar en tu almohada, ni en el WhatsApp. A veces, ni en la hora de terapia semanal.

Este espacio existe para eso.

Para que vuelvas a vos sin filtros, sin ruido y sin pedir permiso. 

Y es más simple de lo que creés.

 

Si querés hacerlo en casa y por tu cuenta, sin costos y sin vueltas, dejá tu correo y te mando una guía de práctica para escribir sin reglas y sin filtros. Como te salga. En total libertad. 

Algunas personas escriben para expresarse.
Otras escriben para entenderse.

Y a veces basta una pregunta bien formulada para que aparezca algo que antes no estaba.

Eso es lo que exploramos acá.

¿Qué pasa después de que recibo la guía?

Cuando te suscribís para que te mande la guía (o cuadernillo), empezás a recibir mis correos.

Ese es mi mundo más privado. No lo comparto con nadie que no me pida la guía, porque eso implica interés.

Y aunque entrés en este mundo, podés salir de él cuando elijas. Sin dar explicaciones.

Eso me encanta. Así vivo mi vida. ¿Cómo no iba a ofrecerte lo mismo?

 

¿Qué vas a encontrar?

✅ Textos que invitan a pensar

✅ Preguntas que abren caminos

✅ Historias marcianas de una vida como la mía, con aprendizajes que pueden dejarte riendo o pensando en tu propia existencia

✅ Reflexiones de otros (gente que está a años luz de tu vida y de la mía) 

✅ Formas simples de empezar a escribir sin filtros.

✅ Risas, muchas risas. 

No necesitás hacer nada. Solo leer 3-5 minutos cuando recibas mis correos. 

(Te vas cuando querés. Siempre tendrás disponible esa opción). 

¿Es para mí?

👉 Respuesta corta:

Sí.

Si tenés más de 18 años, una mano que funcione, un cuaderno y un bolígrafo.

👉 Respuesta más larga:

No.

Podés tener más de 18, una mano perfecta, 7 cuadernos y un camión de bolígrafos y colores, pero cero ganas de ir hacia adentro o de frenar 5 minutos para estar con vos.

Beneficia especialmente a quienes:

  • Están inquietos o agotados de rumiar ideas, emociones y/o decisiones sin poder ordenarlas.

  • Les cuesta dormir (la mente dándole matraca a la almohada).

  • Priorizarse les parece tarea titánica, «imposible»: los demás siempre primero.

  • Actúan con culpa(s).

  • Han hecho terapia o están en ello, pero necesitan algo más personal. Los buenos terapeutas les piden que escriban, pero no saben qué escribir. Sumarían claridad y agilidad a los procesos terapéuticos, pero no saben cómo hacerlo.

  • Necesitan alivio entre sesión y sesión. 

  • Sienten que hay cosas que no pueden decirle a nadie. Son sensibles, intuitivos, pero viven bastante anestesiados (la mayoría de sus días, en automático).

  • Quieren dejar de vivir al mando de expectativas ajenas.

  • Tienen ideas, impulsos deseos. Pero no tienen los hilos claros para avanzar. 

Y SOBRE TODO:

👉 No quieren depender de otros para saber quiénes son.  

¿Cómo es el cuadernillo?

Es un archivo simple (PDF) con:

3 ejercicios de escritura libre para vaciar la cabeza en 10 minutos.

Preguntas que te mueven, pero no lastiman (más de lo que ya viviste, seguro que no).

✅ Una historia breve que abre puertas. Es un regalo que vos podés usar cuando quieras. 

✅ La primera herramienta para empezar a entenderte por escrito.  

 

Algo importante:

Nadie va a leer lo que escribas. 

Nadie te va a corregir.

Nadie te va a juzgar.

Esto es entre vos y vos. 

Y creeme, eso ya cambia las cosas. 

¿Quién sos?

Soy Poli.

Escribo (así como te cuento) desde hace 40 años. No para publicar ni para quedar bien.

Escribo para no perderme.

Y para encontrarme cuando me pierdo, porque la vida se pone turbia (algo que pasa muy seguido y sin pedir permiso).

 

Hace 4 años que acompaño a personas en búsqueda de claridad emocional y mental a través de la escritura.

Sin reglas.

Sin deberes.

Sin correcciones.

Acá no enseño gramática.

Te mirás y ves lo que aparece. Sale de vos el «eureka».

Eso es escucharte.

 

Mi trabajo no es lograr que escribas lindo, correcto y bien. Mucho menos… decirte qué pensar, qué sentir y cómo vivir.

Mi laburo es ayudarte a que te sueltes, a que te animes a ser más vos sin pedir tanto permiso, escribiendo en modo transparente y verdadero.

A que vacíes la cabeza.

A que vomites el alma.

Que te animes a encontrar lo que evitaste durante demasiado tiempo.

Sin espectadores y sin jueces.

Acá estás solo vos.

¡Por fin: vos!

Entonces... me mandás la guía, lo intento en casa... ¿y?

Primero, recibís el cuadernillo.  Y después, mis correos.

No maquillo mis emails, no los edito para «sonar» de alguna manera especial. 

No los delego. Los escribo yo (con mi cabeza y alma). 

Escribo lo que veo, lo que vivo, lo que miro, lo que aprendo.

Lo que te puede servir para que despiertes.

Para que te animes.

 

A veces, te vas a reír (mucho).

A veces, vas a pensar (y te vas a quedar pensando).

A veces, te vas a sentir incómodo (bien).

Pero siempre vas a saber que alguien te habla sin verso.

Con honestidad brutal.

Con claridad.

Con humor negro y con cariño.  Como se le habla a alguien que está listo para mirarse de verdad.

Podés bajarte sin explicaciones, cuando quieras.

Porque a mi mundo se llega en búsqueda de libertad.

Y se queda solo quien quiere libertad. 

Una cosa más...

Porfa, no te suscribas si:

  • Querés tips de productividad. 
  • No tenés 10 minutos para vos (ni para hacer la guía gratuita que te mando por correo).
  • Buscás aprender a escribir lindo, bonito y perfecto.
  • Te da pánico descubrir verdades internas que ni en terapia has llegado a mirar.
  • Esperás que alguien te corrija lo que pensás y sentís. 

 

Ahora…

Si estás listo para mirarte muy cerquita y sin anestesia,

para dejar de repetir lo mismo,

para escucharte en serio…

Entonces, sí.

Este rincón es para vos. 

Si te resuena, empezá por acá

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