
Casi me hago encima. Casi, casi…
No fue hace mucho, ya era peluda. Estaba en un tren que iba de Bombay a Jaipur. Se me ocurrió ir al norte primero para ver varias cosas que tenía en mente, antes de ir a Calcuta a una ONG. Esto fue en el 2013, había cumplido mis 40. Casi me meo encima. Es madrugada y yo duermo en una litera superior. Con una manta liviana y un bolso de almohada. La noche es larga. Varias horas para llegar a destino. La