
La innombrable y lo cotidiano
La muerte es tan cotidiana que la pasamos por alto. Como tantas cosas a las que poca atención prestamos por andar apurados o llenos de certezas menos importantes. Con mi padre podía hablar de estos temas; leíamos los mismos libros y a través de él pude entablar una relación, como mínimo, un poco más cordial con la finitud de la vida. Siempre nos recordaba que el cuerpo se esfuma. A mí no me mintieron jamás, pero yo resolvía mis movidas con el